Gabinete de estética

Montse Guirado

Grasa epidérmica

Grasa epidérmica

Hoy quiero contaros que existen dos clases de grasa epidérmica.

Tenemos la llamada hidrófila, que es la que se emulsiona con el sudor, constituyendo el manto protector del cutis, y otra, a la que se conoce como lipófila, que no se combina con la secreción sudoral, por lo que, cuando su producción es exagerada, permanece sobre la piel, dándole ese aspecto lustroso, antiestético, que suele ser la de eterna desesperación de las personas que tienen el cutis seborreico.

Por esto mismo, nos damos cuenta de porqué existen pieles grasas deshidratadas, que son las que, además de brillo aceitoso, presentan descamación. Lógicamente, el sudor, al no conseguir emulsionarse con el sebo, se evapora más rápidamente, y las células muertas de la capa cornea se desprenden con excesiva rapidez. Por eso el equilibrio graso de la piel viene determinado por la cantidad y calidad de las secreciones de unas glandulitas que parecen insignificantes, pero ya veis que guerra nos pueden dar si no funcionan adecuadamente.

La crema que usemos para tratar este tipo de piel ha de ser el fruto de un estudio de la misma, porque como veis, el problema presenta varias vertientes que exigen mucha más labor que uso y abuso de productos astringentes. No debemos olvidar que para esta clase de cutis, es siempre preciso individualizar y combinar productos según la necesidad que tenga en ese momento.

Aclaramos conceptos

Aclaramos conceptos

Hoy os quiero explicar, en términos generales, los conceptos de los tratamientos cosméticos a base de plantas, según las propiedades de las diversas especies vegetales empleadas.

Los astringentes, sirven por su acción, para cerrar los poros de aquellas zonas de la piel donde se efectúa su aplicación.
Los tónicos, por su acción vitalizadora, estimulante y beneficiosa para la piel.
Los calmantes, por su acción sedante, a menudo analgésica y anti-inflamatoria.
Los cicatrizantes, por su acción tendente a cerrar las heridas y a regenerar en poco tiempo la integridad cutánea.
Los emolientes, por su acción suavizante, calmante e hidratante en casos de pieles resecas, inflamadas y cansadas.
Los estimulantes, por cuanto estimulan la vitalidad de la piel, con una acción más fuerte que los tónicos, provocando yina mayor circulación sanguínea periférica.
Finalmente os diré que las plantas pueden tener otras actuaciones sobre la piel: antisolares, vasoconstrictoras, vasodilatadoras, etc… pero hoy me he centrado en las categorías más conocidas e importantes.

Higiene facial

Higiene facial

Habéis de saber que la primera norma de belleza es la limpieza cuidadosa de la piel.

Esta ha de mantenerse exenta de todas las impurezas que obstaculizan su vitalidad.

La palabra es constancia y os lo aconsejo porque de verdad obtendréis una recompensa viendo la piel mucho más viva, luminosa e hidratada.

Reparar pieles secas y dehidratadas

Reparar pieles secas y dehidratadas

Hoy os voy a mostrar cómo hacer una mascarilla para pieles secas y deshidratadas.

– Mezclar una yema de huevo con una cucharadita de aceite de oliva y otra de zumo de limón.

– Aplicadla y retirarla a los 20 minutos con abundante agua tibia.

Con ello obtendréis una mascarilla de “emergencia” para las pieles secas y deshidratadas.

Mascarillas varias

Mascarillas varias

Hoy os quiero indicar como usar las pulpas de frutas o verduras frescas, para aplicarlas en el rostro.

A ver, debéis o machacarlas con un tenedor, o bien, si es posible, pasadlas por la batidora. Podéis aplicarlas directamente, o sobre una gasita que tendríais colocada sobre la piel.

Habéis de saber algunas propiedades de esas frutas o verduras, para saber cómo y cuándo aplicarlas.

El pepino, la zanahoria, la lechuga, la uva, la patata, el albaricoque y la manzana, suavizan y refrescan las pieles secas, deshidratadas y sensibles.

Las fresas pueden ser adecuadas en algunos casos, van muy bien con acné y granitos, pero ojo, pueden originar síntomas de alergia en las personas que las digieren mal.

El tomate y la sandía son apropiadas para los cutis manchados.

La guinda, la naranja y el pomelo, son indicados para el cutis graso.

El plátano, el melocotón son para pieles normales con tendencia a piel seca.

Después de poneros estas mascarillas durante aproximadamente 20 minutos, enjuagad abundantemente la piel.