
Hoy os quiero explicar, en términos generales, los conceptos de los tratamientos cosméticos a base de plantas, según las propiedades de las diversas especies vegetales empleadas.
Los astringentes, sirven por su acción, para cerrar los poros de aquellas zonas de la piel donde se efectúa su aplicación. Los tónicos, por su acción vitalizadora, estimulante y beneficiosa para la piel. Los calmantes, por su acción sedante, a menudo analgésica y anti-inflamatoria. Los cicatrizantes, por su acción tendente a cerrar las heridas y a regenerar en poco tiempo la integridad cutánea. Los emolientes, por su acción suavizante, calmante e hidratante en casos de pieles resecas, inflamadas y cansadas. Los estimulantes, por cuanto estimulan la vitalidad de la piel, con una acción más fuerte que los tónicos, provocando yina mayor circulación sanguínea periférica. Finalmente os diré que las plantas pueden tener otras actuaciones sobre la piel: antisolares, vasoconstrictoras, vasodilatadoras, etc… pero hoy me he centrado en las categorías más conocidas e importantes.