
En respuesta a preguntas que me habéis hecho esta semana os hablaré de unos de los tratamientos que más me gustan dentro de la Neurocosmética.
Es un tratamiento que atiende los problemas por estrés cutáneo, de la hipersensibilidad cutánea. Toda la fuerza de este tratamiento reside en su capacidad para actuar directamente en las interacciones entre la piel y el sistema nervioso, reduce el estrés cutáneo gracias a una eficacia doble.
Efecto anti-estrés, en las terminaciones nerviosas mediante la disminución de la liberación de los neuro-mediadores inflamatorias.
Efecto anti-dolor, a través de la estimulación de la secreción de endorfinas con una acción calmante bien reconocida. De este modo, la piel aumenta su umbral de tolerancia y recupera su bienestar original. Reduce la hiper-reactividad cutánea frente a los factores del entorno, y procura un efecto calmante y anti-dolor para disminuir las sensaciones de incomodidad.