Acné

¿Sabíais que una piel que padezca de acné pierde las fibras elásticas?.
Una buena alimentación rica en Omega3, vitamina A, B5, E, C y D puede ayudar a recuperar la piel, evitando además alimentos que la toxifiquen. Esto ayudará a nutrir esa piel, a reducir los efectos del acné, a recuperar, con tiempo, las fibras elásticas y a desintoxicarla.
Un buen tratamiento en cabina, además puede ayudar mucho a acelerar el proceso y a recuperarla, siendo el tratamiento siempre muy personal, ajustándose al tipo de acné que presente la persona afectada.
Fumar puede dejarnos daños permanentes en la piel.

El efecto del tabaquismo, entre otras cosas produce un oscurecimiento muy importante de la piel.
Los efectos tóxicos del cigarrillo en nuestro cuerpo y nuestra piel, dañan el tejido y el color de la piel, produciendo un envejecimiento acelerado de la misma. Es uno de los impactos más llamativos del tabaco, con consecuencias críticas.
A medida que envejecemos, los efectos secundarios de fumar aumentan de forma exponencial.
Por descontado, también sabemos que nuestro pulmón, corazón y demás órganos, se ven muy afectados por el tabaco, pero volviendo al tema de la piel, el tabaco, usado en edades muy tempranas, además de ver cambiar el color de la piel, veremos que su textura también cambia, se abre el poro y la piel pierde vitalidad.
Con más edad, el humo, con sus efectos tóxicos impide la renovación celular, apareciendo arrugas importantes, cabe destacar las que aparecen alrededor de los labios, aparecen también puntos negros y se predispone a la aparición de manchas y a la flacidez por desvitalización.
De cualquier modo, en cabina, hay tratamientos maravillosos para las personas que fuman, y que se ven desde casi la primera sesión, así que podemos luchar contra los efectos negativos del tabaco, aunque mi consejo siempre será principalmente, que dejéis de fumar.
Milliums

¿Sabéis lo que son los milliums o granitos de mijo?
Son como granitos duros que encontraremos bajo la epidermis, suelen presentarse aislados o en grupos. Pueden aparecer por todo el rostro, pero generalmente los vamos a encontrar en torno a los ojos. No se conoce muy bien su causa ni su origen, pero sin duda dependen del estado de la circulación y del metabolismo de la piel.
Están formados por depósitos de sebo mezclados con ácido úrico, y los veremos a la salida del poro.
Son bastante antiestéticos, pero se pueden eliminar durante una buena limpieza de cutis.
Pueden mantener durante mucho tiempo un tamaño invariable, o bien, ir aumentando progresivamente, por lo que es aconsejable quitarlos en cuanto tengamos ocasión a través de la limpieza, o según donde estén localizados, a través del dermatólogo.
De todas formas, si queremos prevenir la aparición de este tipo de granitos, es aconsejable aplicar cremas vitalizadoras, junto con una cuidadosa higiene diaria de la piel, y cuando sea posible, masajes faciales.
Mascarillas varias

Hoy os quiero indicar como usar las pulpas de frutas o verduras frescas, para aplicarlas en el rostro.
A ver, debéis o machacarlas con un tenedor, o bien, si es posible, pasadlas por la batidora. Podéis aplicarlas directamente, o sobre una gasita que tendríais colocada sobre la piel.
Habéis de saber algunas propiedades de esas frutas o verduras, para saber cómo y cuándo aplicarlas.
El pepino, la zanahoria, la lechuga, la uva, la patata, el albaricoque y la manzana, suavizan y refrescan las pieles secas, deshidratadas y sensibles.
Las fresas pueden ser adecuadas en algunos casos, van muy bien con acné y granitos, pero ojo, pueden originar síntomas de alergia en las personas que las digieren mal.
El tomate y la sandía son apropiadas para los cutis manchados.
La guinda, la naranja y el pomelo, son indicados para el cutis graso.
El plátano, el melocotón son para pieles normales con tendencia a piel seca.
Después de poneros estas mascarillas durante aproximadamente 20 minutos, enjuagad abundantemente la piel.
Mascarillas con probióticos

Hoy os hablaré de las mascarillas con probióticos.
Primero vamos a preparar una mascarilla de yogur para el acné, ya sabéis, como siempre, después de hacer la higiene facial con la leche y el tónico adecuados, aplicaos una mascarilla hecha de mezclar una cucharada de zumo de limón mezclado con una cucharada de yogur.
Dejadla unos 15 minutos y después retiradla con agua. Podéis usarla de 2 a 3 veces a la semana.
Por otro lado, si tenéis la piel mixta podéis preparar la mascarilla mezclando una cucharadita de miel con cuatro cucharaditas de yogur. Con ella, además de obtener los efectos antibacterianos del yogur, obtendréis los beneficios hidratantes de la miel.