
¿Sabíais que la piel también habla de nuestro temperamento?
La clasificación de las distintas clases de epidermis sería más racional, según Poirsons, teniendo en cuenta el temperamento de cada persona, para tratar no sólo los aspectos exteriores, sino también los interiores.
Poirsons divide grosso modo las epidermis en cutis finos, cutis gruesos o carnosos y cutis espesos, pero naturalmente, existe un gran número de cutis intermedios , finos y espesos, grasos y espesos, etc. Estas clasificaciones corresponden a cuatro coloraciones relacionadas con los cuatro tipos de temperamento definidos por Hipócrates, y os las puedo citar si os interesa, por el gran interés que ofrece para poder identificar rápidamente cualquier tipo de piel.