
Si tenéis un evento y tenéis mala cara, o estáis con el rostro muy cansado, con las arrugas marcadas, pero, queréis estar guapísimas porque es un momento especial,
os voy a enseñar una mascarilla maravillosa, que, lo único que tenéis que tener en cuenta con ella, es que las que tengáis la piel seca, no debéis abusar de ella.
Primeramente yo os aconsejaría daros un baño o ducha bien calentita e intentad llegar a sentir que vais a arrancar a sudar, cuando eso suceda, os secáis bien y procedéis a hacerlos una limpieza de la piel, con lo que acostumbréis a limpiárosla. Después aplicaos una toallita caliente sobre el rostro, y la cambiareis tres veces a medida que comience a enfriarse y una vez realizado todo este proceso, procederéis a aplicaros la mascarilla que obtendréis de mezclar una clara batida, media cucharadita de miel, media cucharadita de nata y media cucharadita de zumo de limón.
Mientras que tenéis la mascarilla puesta, aplicad unos algodones sobre los ojos humedecidos en manzanilla. Procurad estar en una habitación a oscuras y lo más tranquilas posible, y descansad así durante 20 minutos. Poned algo bajo las piernas para tenerlas levantadas.
Una vez pasado ese tiempo, retirar con agua tibia y después enjuagaos la cara con agua fría.
Finalizareis aplicando vuestra crema facial.
Ya veréis que guapas os vais a encontrar.