
Muchas veces me preguntáis si el estrés influye sobre nuestro aspecto ….
Pues sí, he de deciros que así es, las tensiones, las prisas y las preocupaciones se ven en la cara. Aparece falta de riego, se muestra más grasa o más seca de lo normal, se llena de escamas, impurezas y manchas. Además el rostro acusa igualmente la falta de sueño y los problemas digestivos.
Incluso la piel fuerte puede reaccionar ante una situación de estrés con manchas, impurezas, que desaparecen en cuanto vuelve la tranquilidad y se administran unos cuidados extras.