
¿Sabéis que es la intolerancia alimentaria?
Cuando ingerimos alimentos saludables, nuestro organismo normalmente los digiere y asimila adecuadamente. La digestión los fragmenta en sus componentes elementales, para que puedan ser fácilmente absorbidos y utilizados como nutrientes. El sistema inmune reconoce estos componentes como beneficiosos una vez que han sido absorbidos y no reacciona contra ellos. Pero en numerosos casos, los alimentos no son completamente asimilados, y fragmentos de ellos, al no ser reconocidos como beneficiosos por el sistema inmune, se organiza una reacción defensiva. Esto nos puede producir estreñimientos, cansancio, aumento de peso, alergias, retención de líquidos, etc…
Hay tres tipos de intolerancias, la Intolerancia Enzimática, determina la incapacidad del organismo de metabolizar sustancias presentes en los alimentos.
La Intolerancia Farmacológica, causada por el empleo desmedido de fármacos, aditivos o de conservantes en los alimentos, pesticidas, antiparasitarios, etc…
Y las Intolerancias Indefinidas, del punto biológico hematoquímico, en el caso de Alergia, se verifica un aumento de las células de defensa, las inmunoglobulinas de tipo E. En cambio, la Intolerancia Alimenticia se produce por la reacción crónica de alimentos consumidos frecuentemente, como el trigo, leche, levaduras, huevos, cafés, aceites, alcoholes, etc.. No necesariamente en dosis altas, sino en pequeñas cantidades continuas, pueden provocar y producir la intolerancia, pudiendo dar síntomas como cefaleas, dolores musculares, molestias gastrointestinales, nervios, alteraciones reumáticas, etc… Así como el fracaso de la mayoría de dietas en tratamientos del sobrepeso.