
Ya os he dicho muchas veces que la sal marina es estupenda para hacer peelings faciales y corporales,…
así que hoy os quiero enseñar otra forma de preparar ese peeling para que lo tengáis guardado y almacenado en casa, en un frasco limpio, a poder ser de cristal, se conservará perfectamente.
Como bien sabéis, la sal marina es un potente purificador de la piel, así que con el peeling encontrareis también la piel, además de mucha luz, con mucha más vitalidad y detoxificada.
Necesitaremos:
1 taza de aceite de oliva.
1 taza de sal marina.
5 gotitas de aceite de albaricoque
Debéis mezclar en un recipiente limpio la sal marina y el aceite de oliva, cuando lo tengáis
bien mezclado, agregad las gotitas del aceite de albaricoque y seguid mezclando hasta que esté todo bien integrado.
Cuando lo vayáis a utilizar, recordad que la sal es un cristalito, así que frotaos la piel suavemente para no irritar la piel, usad toda la palma de la mano, no solo las yemas de los dedos. Dejadlo después cinco minutos en exposición y pasado ese tiempo, retirad con agua tibia.