
Como sabemos todas, un cuello sin cuidar nos traiciona y delata en cuanto a nuestra edad.
En ocasiones vemos mujeres que de cara están aún muy bien porque le han prestado mucha atención y cuidado, pero se han olvidado del cuello, cuando sin embargo, esta igualmente expuesto a las influencias del tiempo, y al ser una piel tan sensible la de esta zona, se forman pliegues y arrugas.
Esto se puede evitar acordándose de aplicar crema y mascarillas también en esta parte tan importante de nuestro cuerpo. Es decir, ejercer el mismo tipo de cuidado que para nuestra cara.
De todas formas, cuando el cuello ya presenta un aspecto peor por falta de atenciones, aún podemos hacer algo por cuidarlo. Si hacemos un masaje de forma regular con lo que ahora os voy a indicar, procurando que el masaje se haga hasta que notemos que la piel se ha calentado por completo, pero sin tratarlo de forma agresiva, con un masaje que conste de ligeros movimientos de fricción, mediante movimientos circulares, calculando que eso lo conseguiremos aproximadamente después de 20 movimientos circulares a cada lado.
Debéis mezclar 10 gramos de Lecitina pura, junto con 100 gramos de aceite de nuez y 30 gramos de aceite de oliva.
Solo os hará falta constancia.