Gabinete de estética

Montse Guirado

Hola amigos/as, ahora que parece que empieza a venir el buen tiempo, nos gustaría daros un poco de información acerca de como deberíamos tomar el sol.

Sabemos que existen dos clases de bronceado, el natural y el artificial. Nos vamos a centrar en el bronceado natural, que es aquel que se obtiene en el mar o en la montaña, sin olvidarnos que el sol tiene sus pros y sus contras. Como pros, el sol dora nuestra piel, nos embellece, aporta vitamina K y D…Como contras, nos quema, emvejece y reseca la piel, si no se toma de una manera adecuada; el abuso continuado del sol, con el paso del tiempo, hace que nuestros tejidos faciales y/o corporales, pierdan su elasticidad, lo que entraña una vejez prematura.
También deberíamos tener en cuenta que el sol no es el mismo en todos los sitios; no es lo mismo tomar el sol en el mar, siendo menos nocivo que cuando lo tomamos en la montaña; no es lo mismo el sol de nuestro continente que el de otros, en el nuestro es menos abrasador.
El sol más peligroso es el que tomamos por encima de los 2000 metros por encima del nivel del mar, y en las playas de los continentes asiáticos y americanos.
Si te vas a exponer a este tipo de sol, necesitarás unos consejos especiales para poder soportarlo y aprovechar lo bueno del sol.
No olvides que debes proteger, hidratar y revitalizar tu piel si no quieres envejecer prematuramente.
Bueno, os cuento todo esto para llegar a una cuestión ¿cómo tenemos que tomar el sol?
Durante los primeros días no tomar sesiones de sol contínuas, alternarlas con tiempos de sombra y ducharnos numerosas veces. Nada más que sintamos la más mínima quemadura o picor, métete rápidamente bajo una ducha de agua fría, que va mejor que el agua del mar.
Si nos hacéis caso os aseguro que tendréis un tono de piel perfecto, sin dolores ni riesgos.
Claro está que hay que aplicarse un producto solar que proteja nuestra piel de los efectos nocivos del sol, además de respetar unas horas lógicas de exposición.