
Hoy nos vamos a fijar en cómo es una piel que esté envejecida por factores externos, como por ejemplo, el viento, el calor, el frío, la contaminación, y sobre todo, para aquellas que os guste… el sol.
Los abusos que se suelen hacer por la exposición al sol provocan un tipo de envejecimiento, que además generalmente es prematuro. También pueden padecerlo, además de aquellas personas que se exponen de manera regular al sol o lámparas solares, aquellas otras que trabajan al aire libre, o hacen mucho deporte también al aire libre.
Las alteraciones que veremos, van en función de la duración y las condiciones en que la gente se expone al sol, ya sabéis que todo tiene su importancia, como la estación del año en la que nos encontremos, la altitud, etc…
¿Qué será lo que veremos con un examen visual en estas personas que padecen un fotoenvejecimiento? Pues veremos que la piel se encuentra como amarillenta, con numerosas manchas pigmentarias, flaccidez, las arruguitas veremos que están como haciendo cuadrículas y las arrugas pueden ser incluso muy profundas.
Pero si además queremos hacer un examen táctil a esta piel, lo que encontraremos es una piel gruesa, con una pérdida de elasticidad importante, mucha sequedad cutánea y la piel como rugosa.
Este verano tomad nota de esto y cuidaos mucho del sol.