Gabinete de estética

Montse Guirado

El pelo sano normal crece en ciclos: crece, para un poco, cae y vuelve a crecer de nuevo…

este fenómeno es conocido técnicamente como fase anágena, catágena y telógena de crecimiento del pelo.

Durante la fase anágena, o activa, se produce la fibra de pelo y contiene una cantidad muy importante de melanina, es entonces, durante este periodo, cuando la depilación láser es más eficaz. Después de esta fase, el pelo entra en una etapa controlada donde la parte inferior deja de crecer (no se produce pelo nuevo), pero el pelo no se cae, esta fase se denomina catágena y en ella la depilación láser tiene muy poco efecto. En la fase telógena, o la etapa final del pelo, es cuando se produce un periodo de descanso: el pelo viejo se cae y comienza la preparación para el desarrollo de un pelo nuevo empezando otra vez la fase anágena, y, como se podría esperar, la depilación láser no tiene ningún efecto durante esta etapa telógena.

Por eso, cuando queramos someternos a una depilación por láser, resulta crucial entender cómo funciona el procedimiento a través de comprender que el crecimiento del pelo ocurre por etapas. Por la naturaleza de los ciclos, la depilación será permanente o no según se encuentre el pelo en una fase o en otra cuando se realiza el tratamiento. Por eso, cuando hacemos este tipo de sesiones, pautamos unas sesiones estratégicamente espaciadas en el tiempo, y cada vez veremos que el crecimiento del pelo, con el tiempo, será mucho más lento y fino que antes del tratamiento, hasta conseguir su desaparición.