Gabinete de estética

Montse Guirado

Bueno, como todas sabemos, el aceite y el agua no son solubles entre sí, salvo que el agua esté muy caliente, aun así, …

…aunque veamos flotar el en el agua del baño el aceite, sus principios medicinales los podremos aprovechar, ya que al contacto con la piel se pegan a ella y se absorben relativamente fácil al tener los poros muy abiertos por el efecto del calor.

Los aceites esenciales son la parte más activa de las plantas aromáticas y su efecto terapéutico es muy intenso, bastante más que una infusión, por lo que debemos ser comedidas al emplearlos. Sabed que los adultos no debemos sobrepasar las 20 gotitas de esencia por baño y en los niños son entre 5 y 10 gotas.

Se pueden comprar tanto los aceites como las esencias ya preparados en las tiendas, pero sepáis que también lo podemos hacer en casa y no es especialmente complicado.

Os cuento, para ello deberéis coger las flores o las plantas aromáticas que vayamos a utilizar y se colocan en un tarro de vidrio cerrado herméticamente, con aceite de oliva o de almendras dulces y en un sitio oscuro. Es necesario que el recipiente tenga el calor necesario para que vaya soltando el aceite y para lograrlo podemos ponerlo al baño María, procurando que el agua no llegue a hervir, ya que el frasco podría explotar.

Esta acción de calor suave debe durar al menos 15 días, pasado ese tiempo, colaremos el producto y ya está.

De cualquier modo, hay incluso otro método de hacerlo algo más rápido, consiste en mezclar las plantas aromáticas con el aceite de almendras dulces en un recipiente que se pueda cerrar y ponerlo en un horno templando, no más de 100 grados, durante dos horas. Si el aceite se pone negro, es porque habremos puesto demasiado calor y se ha estropeado, si eso os ocurriera, ese aceite ya no vale para su empleo.

¿A que es realmente sencillo?