
La pérdida de masa muscular comienza a partir de los 40 años y se acentúa a partir de los 60.
La intensidad y la velocidad a la que se produce, están relacionadas con la caída de los niveles de hormonas que acompaña el envejecimiento y con el estilo de vida, como la inadecuada alimentación y la falta de ejercicio físico.
La suplementación nutricional puede colaborar el mantenimiento del patrón corporal y favorecer un envejecimiento saludable.